HIGIENE PERSONAL EN EL EMBARAZO - 6 ingredientes a evitar

Posted By: Imma Arbat In: Post Ecofamilia On: martes, octubre 11, 2016 Comment: 0 Hit: 491

Seis ingredientes de productos de higiene personal que es mejor evitar si estás embarazada

Todos estamos familiarizados con la idea de que somos lo que comemos, pero es posible que nos sorprenda saber que lo que aplicamos en la piel también puede ser absorbido directamente por nuestro cuerpo. La absorción de productos a través de la piel es de hecho tan eficaz, que es el principio en el que se basa el sistema de administración de medicamentos mediante parches transdérmicos.


Es por esto que si estás embarazada o deseas estarlo, si tienes bebés y niños pequeños, o en cualquier otro caso, si lo que deseas mantenerte alejado de substancias tóxicas o irritantes, te cuento seis ingredientes que es mejor evitar en tus productos de higiene personal.


1. Lauryl Sulfato de Sodio y sus derivados (Sodium Lauryl sulfate).


El Lauryl Sulfato de Sodio o SLE, es un producto detergente sintético que actúa también como agente espumante. Se encuentra en la mayoría de los productos para el aseo personal, aproximadamente en 9 de cada diez, sobre todo en las líneas de productos de bajo coste.


No es considerado peligroso si se usa en una concentración de no más del 50% y se enjuaga inmediatamente por completo. Es un desengrasante muy barato y muy eficaz para eliminar la grasa que se acumula en el cuerpo, pero también destruye los lípidos que nuestra piel genera para defenderse de forma natural. Es por esto que, muchos de los problemas de sequedad de piel, irritación del cuero cabelludo y caspa pueden estar causados por el uso continuado de este tipo de producto.


En el caso de los bebés, ellos tienen una epidermis más fina y delicada que los adultos, por eso es mejor utilizar productos más suaves formulados específicamente para ellos con limpiadores y espumantes derivados del azúcar, como los glucósidos (por ejemplo, el coco glucoside). Y si estás embarazada, también deberías evitar los productos que resecan excesivamente la piel, ya que la falta de hidratación puede favorecer la aparición de estrías.


2. Aceites minerales


Un aceite mineral es un subproducto líquido de la destilación del petróleo. Un par de ejemplos serían la parafina y la vaselina. Son sustancias de bajo precio y que se producen en grandes cantidades. Muchos fabricantes de cosméticos los utilizan porque son baratos, no tienen olor y nunca se enrancian.


Sin embargo, estas sustancias forman una película sobre la superficie de la piel similar a una envoltura de plástico. Esta película crea una barrera impermeable que no sólo retiene la humedad, sino que también impide la eliminación de toxinas (fundamentalmente mediante el sudor), bloquea los poros, atrapa la suciedad y las bacterias, y puede, en última instancia, acelerar el envejecimiento de la piel ya que impiden la oxigenación.


Muchos aceites muy populares para después del baño del bebé, son básicamente parafina, que a la larga, deshidratan la piel. Solemos usarlos también los adultos porque pensamos que al ser para bebés serán más beneficiosos, pero no es así.


La alternativa para mantener nuestra piel nutrida e hidratada después del baño, es buscar aceites vegetales naturales (siempre de primera presión en frío, sin refinar), como el aceite de almendras dulces, que es muy ligero y se absorbe muy bien.


3. Tintes para el cabello (1)


Los tintes contienen multitud de ingredientes químicos como el amoniaco, el resorcinol, la parafenilendiamina (PPD) o los parabenos. El principal responsable de las alergias a los tintes es un colorante derivado de la PPD. En Alemania, Francia y Suecia está prohibido, pero no en España.


Las fórmulas han mejorado en los últimos años y la toxicidad de los productos es reducida. Además la absorción a través de la piel de los tintes capilares es escasa, aún así las evidencias a favor o en contra de su uso en el embarazo no son muy concluyentes.


Es por esto que muchas mujeres deciden esperar para teñir el cabello hasta después de las primeras 12 semanas del embarazo, cuando el riesgo de daño al feto por el uso de sustancias químicas es mucho menor.


Para reducir aún más el riesgo se aconseja, en mujeres que aplican ellas mismas el tinte, que: se utilicen guantes, se mantenga el tinte el tiempo mínimo, se trabaje en un lugar bien ventilado y se enjuague muy bien el cuero cabelludo una vez aplicado el tinte.


Como alternativa, podéis utilizar tintes vegetales puros semipermanentes, como la henna, que sí son una alternativa segura.


4. Los parabenos (butilparabeno, propilparabeno, metilparabeno, y etilparabeno).

Los Parabenos (también derivados del petróleo) se encuentran entre el grupo más utilizado de conservantes en los productos cosméticos. Aunque la ley permite los parabenos en determinadas concentraciones, es mejor evitarlos, sobre todo durante el embarazo, ya que 

algunos estudios sugieren que actúan como disruptores endocrinos imitando el comportamiento de las hormonas femeninas (los estrógenos).



Esto significa que estos productos pueden causar efectos que interfieren con el sistema endocrino del cuerpo alterando su equilibrio: el hipotálamo, los ovarios, el tiroides, y prácticamente todos los sistemas del cuerpo se pueden ver afectados.


Por eso es mejor mantenernos lejos de ellos, sobre todo si estás embarazada o quieres estarlo. También en el caso de los niños deberíamos evitarlos.


5. Fragancias sintéticas


Según la ley, los componentes químicos de una fragancia se consideran un secreto comercial y, por tanto, no tienen que ser revelados. Lo que esto significa es que ‘fragancia’ o ‘parfum’ puede ser cualquier sustancia de entre las más de 5000 utilizadas en la industria cosmética. Lo peor es que para muchas de ellas su seguridad nunca ha sido demostrada.


Si bien el uso en una única ocasión de una fragancia sintética puede no causar daño, la realidad es que usamos a diario cosméticos y productos de cuidado de la piel. Si a eso añadimos todos los demás productos perfumados que utilizamos, como pueden ser detergentes para lavavajillas o detergentes para la ropa, al final lo que obtenemos son niveles tóxicos acumulados en nuestro organismo.
Por todos estos motivos, debemos utilizar productos que utilizan aceites esenciales y mezclas de fragancias naturales como pueden ser los aceites esenciales, oleorresinas, destilados y absolutos que se obtienen de las plantas sin alterar sus estructuras químicas.


6. Triclosan.


Un gran número de jabones líquidos etiquetados como “antibacterianos” contienen triclosán. Mientras que muchas personas equiparan “antibacteriano” con “saludable”, actualmente no hay evidencia de que los productos antibacterianos que contienen triclosan sean más eficaces que el lavado de manos con agua y jabón en la prevención de enfermedades. Los estudios también han planteado la posibilidad de que el triclosán contribuya al creciente problema de la resistencia a los antibióticos.

Se que puede parecer confuso, pero armados con esta lista, podemos mantenernos alejados de los ingredientes nocivos y encontrar los productos adecuados que sean realmente beneficiosos y saludables. Porque tal como habéis podido comprobar, la belleza está más allá de la piel.

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Artículo con la colaboración de CARMEN GÓMEZ Blogger en OnceLunas, www.oncelunas.es

Biblioteca Virtual del Servicio Murciano de Salud:

https://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=19606&idsec=453

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